
LOS ENTIERROS
Son tesoros ocultos,
consistentes en monedas de oro, plata o alhajas, las cuales son depositadas en
una botija, pimpina o tinaja. Dichos envases eran enterrados en el patio, en
algún aposento de la casa, otras veces al pie de un árbol (preferiblemente una ceiba,
samán, mamón, mango, tamarindo, merecure o algún otro árbol), pero
frecuentemente los sepultureros de tesoros preferían los traspatios abandonados de las viejas casonas.
Refiere la tradición que el enterrador no informaba
a sus allegados el ocultamiento del entierro, por lo que al morir se llevaba
consigo el secreto y se convertía en un ánima en pena, que algunas veces se
aparece a los beneficiarios en sueños, otras sale por las noches
(preferiblemente) produciendo...