
Autor Miguel Barrios M. Las creencias en muertos, la sayona, brujas, espantos y pare de contar era un terror en el Caramacate de la época. En el viejo vicindario por allá en los años de la década de los cuarenta daba miedo entrar por las picas, caminos y sabanas en horas nocturnas. Del mismo modo aseguraban que la sayona, la "bola de fuego", el espanto de la "colinera", y el muerto de "la chivera" salían en el vecindario en horas nocturnas para quienes transitaban los caminos y sabanas. Los llaneros usaban como "contras" la "pepa de zamuro", tabaco en rama, cormillos de animales, y collares de azabache para retirar de su camino los almas en pena, brujas, espantos, caimanes, serpientes y todo peligro. Contaba Anastacio...