
Autor: Miguel Barrios Fulano... "Patió la rosa" era la frase pronunciada entre los pobladores de la vecindad del viejo Caramacate cuando fallecía persona alguna. Otros afirmaban "hay que tomarle el café". No faltaba los ocurrentes que al mirar el difundo afirmaban "Quedó igualito" y completaba la torta diciendo "Dejó a la viuda solita". Los difuntos en su mayoría eran velados en un ataúd improvisado por un carpintero; recortando una vieja canoa o de tablas de madera de "arrinconadas" mesas donadas por los ganaderos y agricultores caramacateños de la época.Los asistentes al velorio llegaban "más serio que burros embarcados". Los caballeros vestían con partó y corbata. Otros de liquiliqui, alpargatas y sombrero. La damas usaban...