La música, ese arte de combinar los sonidos y hacerlos agradables al oído, ha llevado a hombres y mujeres a deleitar a los apureños por 150 años con las célebres retretas, constituyendo lo que hoy se conoce como la "Banda de Música Bolívar". Demos un paseo por la historia de esta agrupación. El 24 de Octubre de 1871 el general Adolfo Antonio Olivo toma por asalto a San Fernando, adueñándose del poder regional.
Inicia la organización del mismo y trae una banda musical para los actos protocolares, a manera de estar a la altura de las ciudades del centro del país, donde empezaban a proliferar estos conjuntos marciales al estilo europeo. Desde Ciudad Bolívar llegan doce músicos y el director Quirico Caballero. Es bautizada con el nombre "Banda de Música Piar". El 02 de marzo del siguiente año el general Ignacio Avendaño, presidente provisional del estado, ordena reestructurarla y la llaman "Banda Avendaño", bajo la batuta del mismo director, quien funda una escuela de música.

El 17 de agosto de
1874, por decreto de la Asamblea Legislativa regional, sufre nuevas
modificaciones y desde entonces se le conoce como "Banda Apure". El
02 de enero de 1906, Ovidio Pérez Bustamante, presidente del estado Guárico,
entidad a la que pertenecía parte de la región apureña, decreta la creación en
San Fernando de la "Escuela de Música Gómez", que formaba al personal
para integrar la "Banda Gómez", dirigida por César Ramírez Gómez,
oriundo de Colombia. Este maestro da un gran impulso a la escuela, capacitando
a todos los profesionales competentes del gremio de músicos. A partir de ahí
todos los alumnos de Gómez eran jóvenes locales, destacando entre ellos José
Ángel Zurita. El 20 de octubre de 1916 el general Vicencio Pérez Soto,
presidente del estado, nombra al eminente educador y violinista Miguel Ángel
Granados director encargado de la banda y el 18 de marzo de 1919 la asume Juan
Vicente Gutiérrez, ejecutante del segundo clarinete en la "Banda Marcial

Don Julio César
Sánchez Olivo, encargado de la presidencia estatal, mediante dos decretos del
11 de diciembre de 1945, da a conocer la nómina de la banda y su nuevo nombre,
"Banda de Música Bolívar". Los integrantes, José Ángel Zurita
(director, cornetín principal y copista), Lorenzo Rojas (subdirector y primer
clarinete), José Vicente García (primer cornetín), Ramón Esteban Mendoza
(bombardino), Olimpo Rondón (bajo mi bemol), Luis Bacalao (segundo clarinete),
Carmelo Alvarado (segundo clarinete), Jorge Manuel Pulido (segundo genis),
Ricardo Mendoza (primer trombón de armonía), Antonio Montes (redoblante), Blas
Antonio Martínez (bombo y platillo), César Bermúdez (requinto y clarinete),
Ramón Rodríguez (requinto), Héctor Moncada (primer genis), José Rafael Medina
(segundo trombón de armonía), Carmelo Aracas (tercer clarinete y archivero),
José Rojas (segundo genis y atrilero), Víctor Silva (primer genis), Luis
Carrera (flautín) y Asdrubal Rivas (flautín).

Los directores de la
banda desde su creación, Quirico Caballero (1871-1901), César Ramírez Gómez
(1901-1916), Miguel Ángel Granados (1916-1919), Juan Vicente Gutiérrez
(1919-1922), José Ángel Zurita (1922-1945), José Ángel Zurita, hijo
(1945-1947), Ramón Esteban Mendoza (1947), Napoleón Baltodano (1947-1949),
Víctor Ramón Silva (1949-1958), Napoleón Baltodano (1959-1960), César Bermúdez
(1960-1961), Asdrubal Rivas (1961-1965), Víctor Ramón Silva (1965-1970),
Ricardo Solís (1970), Fernando Farfán (1970), Luis Eduardo Yáñez (1970-1975),
Fernando Farfán (1975-1984), Nelson Hernández (1984-1985), José David Pulido
(1985-1986), Luis Alfonzo Gómez (1986-2000) y Luis Ignacio Fernández (2000-a la
fecha). Grandes hombres dedicados al cultivo de ese género.

Guzmán Blanco".
Al caer el último mandato de este gobernante, el pueblo derriba su estatua y
pasa a llamarse "Plaza Libertad", conservando la sede de
presentaciones de la banda local. Ahí se mantiene por décadas hasta la
demolición del centro de distracción para dar paso al bulevar. La retreta se
muda los jueves a la "Plaza Bolívar" y los domingos al
"Monumento a la Bandera". Cuando una "mente brillante"
tranca el tránsito automotor alrededor del coso vecino a la catedral, muere la
vida nocturna del recinto y el son se traslada al bulevar.
"En la década
de los setenta, siendo director Fernando Farfán, los muchachos de la agrupación
se uniformaban de guerrera y gorra. Un buen día se echaban los tragos en el bar
"El Coporo" y llega una redada de la Guardia Nacional. Los músicos ya
estaban pasaditos de licor y el teniente que comanda la unidad, recién llegado
al pueblo, al verlos uniformados pregunta a cuál cuerpo pertenecen. El maestro
Farfán, que ya no podía hablar por la alta ingesta le manifiesta, pertenecemos
a estos cuerpitos malogrados por el aguardiente. Esto enfurece al militar, pero
al enterarse quienes eran, no tuvo más remedio que sonreír".
En los
tiempos de director del profesor Luis Eduardo Yáñez, "Existía en San
Fernando un músico muy famoso conocido como el saxofón mágico y actuaba en las
cervecerías más prestigiosas de la ciudad. Este señor tocaba por oído, pero no
leía una papa de música. Un día se presenta en la sede de la banda solicitando
un cargo en ella. Yáñez que ya conocía el cuento, le coloca la partitura del
himno nacional y le dice que interprete el vals "Juliana", que era lo
que supuestamente tenía al frente. El saxofón mágico cae en la trampa y empieza
a tocar el vals. Yáñez con una sonrisa pícara le expresa que su futuro está en
los clubes nocturnos y no en la Bolívar ".

A pesar de estar jubilado, el profesor Luis Ignacio
Fernández, natural de Puerto Ayacucho, aún dirige la banda musical. Debuta en
1971 como copista archivero y hoy siente el orgullo de haberle dedicado 50 años
de su vida a la música y docencia en el estado que lo acogió como hijo. Ha
impartido clases en varias instituciones educativas y recibido múltiples
condecoraciones por su labor.
Con el corazón en la mano expresa, "obtuve
el cargo de director por ascenso. Aunque parezca mentira, en más de cien años
de la banda al más antiguo siempre le corresponde dirigirla". Tienen
cientos de canciones en el repertorio para llevar alegría a los paisanos y
visitantes. Aunque la situación país también los ha alcanzado, y ello se
refleja en uniformes, instrumentos y atriles, ponen todo el esfuerzo para que
la música haga olvidar los malos momentos y llenar de esperanzas el futuro por
venir.
A pesar de varios
años sin retretas, la "Banda de Música Bolívar" está sembrada en
cuerpo y alma de los apureños. Siglo y medio de excelentes melodías no se
olvidan jamás. Por ello, es una Vivencia de mi Pueblo, y sus músicos Personajes
de la historia bonita.
Edición y Montaje, Lic. Wladimir José Hidalgo Benítez.
La mayor parte de
este texto es producto de conversaciones con el profesor Luis Ignacio Fernández
en el año 2001. Agradecimiento para él. También vaya nuestra gratitud a Orlando
Nieves, Iván Darío Pérez, Eduardo Hernández Bolívar, Chabela Bermúdez, Chicho
Bermúdez, Romel Rodríguez Mayol y Oswaldo Santana por el respaldo fotográfico.
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