FIGURA EMBLEMÀTICA DE LA CULTURA LLANERA
ORIGEN DE FOTO:
MANUEL VICENTE SANTANA
RESTAURACIÒN Y REDACCIÒN:
ALJER “CHINO” EREÙ
(TEXTO INCLUIDO EN EL LIBRO REMEMBRANZAS ALTO APUREÑAS)
PÁRRAFO DE TRANSICIÒN.-
Siempre he creído que, una de las principales estrategias para mantener vigente nuestra idiosincrasia y cultura llanera, es realzar aquellas vidas que han aportado y aportan de una forma u otra, a la preservación del legado histórico-social-cultural de los pueblos, y en caso específico de los pueblos apureños. Son esas mujeres y hombres poseedores de saberes ancestrales, que han dejado y dejan huellas palpables para que las nuevas generaciones continúen sin descanso, haciendo frente a la infame desculturización y homogenización cultural del mundo actual. Esa es una de las razones que nos mueven desde muy temprano, y quizás sea una utopía quijotesca para unos, pero quizás para otros sea un esfuerzo valido que conlleva a la preservación de nuestra identidad y pertenencia apureña.
En esta oportunidad, con sumo agrado los invito a efectuar un expedito recorrido sobre la vida de la recordada apureña conocida generacionalmente como Negrita María Aguilera, siendo una figura emblemática de nuestra cultura llanera, cuya amalgama genética (llanera-afrodescendiente) le permitió adaptarse y formarse en un mundo lacero, convirtiéndose su vida en referencia de mujer recia, de temple y vernácula, poseedora de dones artísticos naturales, cuya popularidad se esparció con el viento jacundo por los pueblos y caminos de Apure, quedando su buen recuerdo cincelado en aquellos que pudieron conocerla, y en esos otros que oyeron de sus ancestros la evocación fidedigna de sus vivencias y anécdotas. Los invito entonces, a otear con calma parte de la semblanza de la Negrita María Aguilera.
PARTE DE SU VIDA.-
A la icónica apureña nacida en el año 1.900, en el asentamiento Rincón Hondo, jurisdicción del Municipio Muñoz del estado Apure, le dedicaría el doctor Alfredo Parra “La Pluma Diamantina”, la célebre canción con el epónimo de Negrita María Aguilera, que de inmediato se convertiría en un clásico de la música de arpa, cuatro y maracas, siendo interpretada para la inmortalidad musical llanera por los cantantes Cristóbal Jiménez “El Coplero de Oro”, Juan Farfán “El Coplero Sentimental” y el mismo Parra, cuyas estrofas nativistas costumbristas describen con versada exactitud quien era la legendaria mujer nacida en el corazón de Apure. A continuación se anexa la sentida composición:
(1)
Negrita María Aguilera
se que te vas a casar. (Bis)
Tu padre te dio la suerte
buscó quien iba a quererte
yo no te pude alcanzar. (Bis)
(2)
Negrita María Aguilera
arrímese y venga acá. (Bis)
Como el pavo a la Rubiera
Negrita si me quisieras
tù no me vas a dejà. (Bis)
(3)
Negrita María Aguilera
si me vas abandonà. (Bis)
Esta noche en esta fiesta
después cuando amanezca
por ti me voy a matà. (Bis)
(4)
Era el alma de los bailes
y andaba empantalonà. (Bis)
De sombrero y liquiliqui
con alpargatas de mota
no me lo hagan recordà. (Bis)
(5)
Negrita María Aguilera
alegre y recomendà. (Bis)
Pa´ repicà un zapateo
junto al viejito Eliseo
ambos están muertos ya.(Bis)
(6)
Negrita María Aguilera
en este llano nombrà.(Bis)
San Felipe y La Baicera
Negrita María Aguilera
quedó tu fama regà.
Un homenaje a tu esencia
están llorando tu ausencia
Elorza y La Trinidad.
Ahondando un poco en la referencia oral, esta refiere a la Negrita María Aguilera, como una mujer de reciedumbre y guáramo. Esto lo corrobora el poeta y cronista elorzano Ramón Cruzate Ojeda, quien nos refirió sobre ella lo siguiente:
“Mi comadre María Aguilera era hija de Juanita Aguilera y un afro descendiente de apellido Elia, de allí su color de piel. Fue una errante. Nació en Rincón Hondo, de allí se fue a Cunaviche, a trabajar en el Hato La Verdad, de los Estrada. De Cunaviche se mudaron a Quitaparo. Aquello eran ríos y vecindarios. Luego con su esposo Guzmancito se mudaron a El Ferredeño en la costa del Matiyure. Después a San Felipe, a la costa de Río Caribe, del coronel Guerrero; éste le dijo: “Hasta aquí vas a rodar, aquí te vas a quedar”. Le dio un sitio que llamaban El Matadero, donde mataban ganado para sacarlo a Caracas. En esas instalaciones se quedó y construyó su casa. Allí trabajó y le rindió el ganado. Le presentó el destino al Guate Eliseo, que venía por esas sabanas desde Colombia. Llegaron los muchachos, se multiplicaron, allí se formaron. Con el tiempo se vino para Elorza, aquí vivió en el sector El Vigía, con sus hijas Josefina, Glenda y María. Mi comadre, porque partió el nacimiento de mi primera hija, era en todo el sentido de la palabra: una negrita de guáramo”. (Dixit)
Esa era la recia Negrita María Aguilera: “en este llano nombrà”, “era el alma de los bailes y andaba empantalonà”, volviendo a los versos de Parra. Y a su memoria una décima guasdualiteña:
Rincón Hondo fue su abrigo
el día de su nacimiento,
ufano lo pregonó el viento
ese llano fue testigo.
En este verso lo digo:
Negrita María Aguilera
en los bailes fue primera
y en las faenas cumplida,
Apure nunca la olvida
fue reciedumbre llanera.
Hasta otra oportunidad apreciados lectores.
ALJER “CHINO” EREÙ.-.





octubre 22, 2026
