Autor Miguel Barrios M.
"Tiempos que se van no vuelven" este dicho en algunas ocasiones en nuestras vida los hemos oido, vivido y hasta lo hemos pronunciado.
En el viejo, y ya ni recordado Caramacate del ayer habían tantos movimientos, costumbres, mitos y creencias que jamás volverán.
El caramacateño en busca de proteinas construían objetos para la casería de animales, aves y peces en la década de los cuarenta. Para la caza y pesca fabricaban "La Trampa", "El Yurú", "El Alza Pie", y "El bohio".
"La Trampa" construida por ellos con varas delgadas (madera) y amarrada con naylon. Era como una especie de jaula en forma de piramide. El objeto en mención fue usada por algunos pobladores del Caramacate del ayer para cazar palomas, gallinetas, guacharacas y otras aves propias de la selva. También fue utilizada por los campesinos agricultores para minimizar las aves tóxicas que atacaban las semillas una vez sembradas.
Habían grupos de hermanos indígenas procedentes de Guachara, Río Caribe, Capanaparo y otras zona indigenas acampados en La Haciendita que fabricaban "Las Trampas" con fines de cazar aves del monte para la alimentación. Además los campesinos Fernando "Resorte" Muñoz Ramos (+), Domingo "Manito" Farfan (+), Luis "Jupo" Barrios, Juan "Gallito" González (+), Miguel "El Mono" Rattia, entre otros.
Las nuevas generaciones en lo poco que queda del viejo y fascinante Caramacate no conocen el objeto en referencia pero tampoco existen las aves en mención.
Foto: ISSO todo el derecho de autor.





noviembre 30, 2025








