Autor Miguel Barrios M.
Las sabanas encantadoras del viejo Caramacate parieron llaneros berracos y reconocidos de a caballo, sombrero y soga.
El llanero del recordado vecindario usaban implementos para aperar el caballo como silla de montar, sogas, espuelas, freno, tapa ojos, gurupera, porsiacaso, y capotera.
La capotera era una bolsa de tela gruesa, más larga que ancha, abierta por los dos extremos que se cerraban o se abrían con cordones o cueros delgados. Se usaban para llevar el chinchorro, la cobija, el mosquitero y otras pertenencias propias del llanero.
Un llanero caramacateño no le faltaba la capotera ni el porsiacaso. Estaría incompleto sin estos dos implementos. Eran muy resistentes al uso y a los largos viajes de las faenas de llanos durante verano e invierno. Ambos objetos del llanero los amarraban detrás de la silla de montar.
En el porsiacaso llevaban medicamentos, chimo, tabaco en rama, hallaquitas, casabe, panela, pan, y queso. Los viajes se realizaban desde el viejo Caramacate; durante varios días o semanas por los caminos y sabanas del Apure y Guárico con manadas de ganado o atajos de bestias principalmente para el comercio.





septiembre 14, 2025

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