Por Miguel Barrios M.
Los pobladores en el viejo Caramacate fueron católicos, apostólicos y romanos. La familia era sagrada para ellos. Los núcleos familiares era numerosos entre quince y veinticinco hijos. Los niños nacían con la asistencia de una "comadrona". Los adolescentes usaban pantalones cortos hasta los dieciocho años y las damas usaban vestidos largos hasta el tobillo y se casaban en su mayoría a los treinta años de edad.
El novio debería de pasar por una serie de pruebas "berracas" exigidas por los padres de la novia. Entre ellas montar un caballo "cimarrón", sacar dos tareas con un charapo amellado, cortar una tarea de leña, enlazar un toro cachilapo, y construir una casa para la novia previamente al casamiento.
La novia era entrenada para los oficios del hogar por su madre desde los diez años. Debía casarse señorita y en caso contrario era devuelta por el novio a sus padres.
Se celebraba el matrimonio civil y luego la parranda con arpa, cuatro, y maracas, acompañado de ternera a la llanera. A los novios los esperaba en la media noche un caballo bien aperado como medio de transporte hacia el nuevo domicilio de los recién casados.
La parranda continuaba entre los invitados y familiares durante tres días con baile de joropo, bebidas y comidas. Queda un matrimonio de la época de 53 años Luis "jupo" Barrios y Bestalia Segovia. Tiempos aquellos!!!
Foto: Carmelo Barrios.





noviembre 30, 2025

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