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domingo, 30 de noviembre de 2025

LA TRAMPA" EN EL VIEJO CARAMACATE


 Autor Miguel Barrios M. 

"Tiempos que se van no vuelven" este dicho en algunas ocasiones en nuestras vida los hemos oido, vivido y hasta lo hemos pronunciado.

En el viejo, y ya ni recordado Caramacate del ayer habían tantos movimientos, costumbres, mitos y creencias que jamás volverán.

El caramacateño en busca de proteinas construían objetos para la casería de animales, aves y peces en la década de los cuarenta. Para la caza y pesca fabricaban "La Trampa", "El Yurú", "El Alza Pie", y "El bohio". 

"La Trampa" construida por ellos con varas delgadas (madera) y amarrada con naylon. Era como una especie de jaula en forma de piramide. El objeto en mención fue usada por algunos pobladores del Caramacate del ayer para cazar palomas, gallinetas, guacharacas y otras aves propias de la selva. También fue utilizada por los campesinos agricultores para minimizar las aves tóxicas que atacaban las semillas una vez sembradas.

 Habían grupos de hermanos indígenas procedentes de Guachara, Río Caribe, Capanaparo y otras zona indigenas acampados en La Haciendita que fabricaban "Las Trampas" con fines de cazar aves del monte para la alimentación. Además los campesinos Fernando "Resorte" Muñoz Ramos (+), Domingo "Manito" Farfan (+), Luis "Jupo" Barrios, Juan "Gallito" González (+), Miguel "El Mono" Rattia, entre otros.

Las nuevas generaciones en lo poco que queda del viejo y fascinante Caramacate no conocen el objeto en referencia pero tampoco existen las aves en mención.

Foto: ISSO todo el derecho de autor.

LAS FIESTAS DE LOS PLUMÍFEROS EN EL VIEJO CARAMACATE


 Autor Miguel Barrios M. 

En aquella época del viejo vecindario "El Barbasco" constituían un espectáculo de singular belleza con su contraste de excepcional colorido dentro de la monotonía de las sabanas y lagunas del Caramacate. 

Las ferias de los "plumíferos" se establecían en el verano sobre las lagunas de El Jebal, Veladero, La Narcicera, y Los Pájaros. Los protagonistas eran la matraca, 

 el gabán pionío, el garzón soldado y el gabán huesito, las garzas blancas, paleta, real, azul y reznera, y las corocoras rojas, rosadas, negras y blancas invitados por los peces laguneros y el período de sequía.

Contaba Don Juan Adarmes (+) y otros pobladores que "El Barbasco" se iniciaba en el mes de Febrero y finalizaba en el mes de mayo. Los cazadores del vecindario preparaban los bohíos a orillas de las citadas lagunas para la caceria de las suculentas aves para la alimentación de las familias caramacateñas entre ellos Tito Martínez (+), Rafael "Kino" Barrios (+), Domingo "Manito" Farfán (+), Fernando "Resorte" Ramos (+), entre otros.

Narraban los cazadores que ellos llegaba a los bohíos que previamente construían a orilla de las lagunas encantadas del viejo Caramacate con el "Sol de Los Venados", y se casaban con las noches sabaneras hasta el amanecer de "Cantar de Gallos" para la cacería de los plumíferos.

Los instrumentos usados para la época se mencionaban una linterna "cuatro tacos", vestuario oscuro, y una "mazeta" de madera verde. Las citadas aves de "El Barbasco" eran "encandiladas" por los cazadores natos para facilitar la cacería. Además llevaban un "por si acaso" repleto de dulce, queso, hallaquitas, y una "tapara" de agua sacada del jagüey sabanero.

Con la llegada de la civilización, y los urbanismos desaparecieron tanto el viejo Caramacate como las ferias de Los plumíferos. Quedan las anécdotas, cuentos y recuerdos. Que tiempos aquellos!!!

Foto referencial todos los créditos para su autor.

LOS BUÑUELOS EN EL VIEJO CARAMACATE


 Autor Miguel Barrios M

En el viejo vecindario de los recuerdos y nostalgias las damas hogareñas preparaban los exquisitos buñuelos de yuca con papelón, y consistía en una especie de bollo de yuca frito y bañado en caramelo de papelón. Algunos preparaban este postre agregándoles queso llanero rayado. 

Algunas abuelas de la época usaban además huevos, y harina de trigo dentro de la masa de yuca para hacer el citado postre, y en la mesa se acompañaba de café con leche o una taza de chocolate.

Los buñuelos de yuca se hacían en los hogares caramacateños de la época durante todo el año, y especialmente eran típicos en cada "Semana Santa" en el viejo Caramacate.

Algunos caramacateños se dedicaron a la comercialización de buñuelos en algunas zonas, y puertos de la ciudad de San Fdo de Apure. Cuenta Benito Enciso (primer albañil del vecindario) que compraba los buñuelos de yuca por docenas para su novia con quien hoy tiene más de sesenta años de casado.

Foto referencial todo el crédito para el autor.

GALLOS Y GALLEROS EN EL VIEJO CARAMACATE


 Autor Miguel Barrios M.

Las peleas o riñas de gallos se trataba de una costumbre de gran arraigo en el viejo Caramacate, y se efectuaba en una "barrera" de ladrillos, barro o de lata. Se daban citas en aquellas "galleras" los propietarios de gallos, entrenadores de los plumiferos, apostadores, mirones y público en general de diferentes localidades.

Durante la semana era anunciado en el programa "Fiesta Llanera" de la Radio Emisora La Voz de Apure 1220 AM " Atención mucha atención Riñas de gallos este fin de Semana en La Gallera.... en Caramacate.. se invitan a las cuerdas de Cochino Frito, Boca de Turumba.... Invitados especiales Manuel Tovar, Domingo Noriega, ... y para todo el que quiera asistir. Habrá premio de un cochino para el gallo que gane en el menor tiempo. Carne asada, y las frias. Quedan cordialmente invitados ".

Habían gallos marañones, faisán, canagüays, pintos, jabaos, blancos, colorados, zambo amarillo, negro, giro, gallino, ponchos, gallo calica, y cenizos. Los gallos campeones de la época fueron El Mocho, Robertico, Pajarote, Calabozo, Bebe, Dinamita, y pluma mala de Fernando "Resorte" Ramos (+). Las Galleras en el viejo Caramacate fueron Gallera "Pata de Cochino", Gallera "Santa Isabel", Gallera "Los Mangos", Gallera "Valentina Viña", Gallera "La Colinera" y aún existe Gallera "La Trinidad". 

" Las cuerdas gallística" de la época eran Caramacate, Las Moporas, Boca de Turumba, Costa Apure, Diamantico, Boquerones, El Recreo, El Tocal, Payara, Arichuna, Arichunita, Las Cachamas, Camaguan, Biruaquita, La yuca, Los Arrieros, El Muertico, Barranca Amarilla, El Terrón, y Capote. 

 Existía un juez para sentenciar la victoria, la derrota y "la tabla o empate" de los gallos competidores. Los galleros del viejo vecindario apostaban dinero, morocotas, cosechas, caballos, burros, vacas, y hasta el sombrero. Pronunciaban durante la contienda frases como "Voy 12", "Mil a Cien", "Doy doce", "Pago a bolívar a que no pierde", "Doy Catorce", "pago", "ese tiene casta".

Los plumiferos derrotados en el combate eran calificados por los aficionados de "chongo", "pataruco", y " culeco". La “baja” (gallo muerto) era entregado a su dueño quien decidía que hacer con el animal. El cuidado de las aves de "casta" era regido y los alimentaban con maíz amarillo, vegetales, arroz cocido, y frutas. Los bañaban con aguardiente "caña", lavado bucal con limón y recibían vacunas de vitaminas.

Los galleros en el viejo Caramacate fueron Pablo Castillo (+), José Luis Noriega (+), Mein Castillo, Luis Jupo Barrios, Miguel Barrios Briceño (+), Lucio Cedeño (+), Carlos Rebolledo, Asdrubal Aguirre (El zurdo), Carlos Silva, Braulio Noriega (+), Jesús Noriega, Joseito Carrasquel, Juan "Cachamo", Isidoro Franco, Nelly Garcia (+), y el juez "gallístico" caramacateño Ignacio Castillo. Algunos galleros perdedores trataban de justificar la derrota de su gallo alegando "Maíz envenenado", " me enpastillaron el gallo", "ese gallo nació en cuero de zorro".

Foto todos los créditos para su autor.

EL ESPANTO DE LA COLINERA EN EL VIEJO CARAMACATE


Autor Miguel Barrios M. 

Los pobladores del viejo vecindario de aquella época dorada consideraban como una de la creencias más conocidas del viejo Caramacate; el espanto de La Colinera. Narraban la vida de un hombre que fue el más poderoso de la zona después de la guerra de la Independencia, amo y señor de las tierras, ganado, caballos y predios. 

Se decía en el viejo Caramacate, que fue un señor que hizo un pacto con satanás de los infiernos en el cual le entregó su mujer e hijos, a cambio de mucho dinero, ganado y tierras.

Contaban los antiguos lugareños cuando no existia la luz eléctrica y habían caminos, picas y terraplenes que el espanto salía vestido de blanco, era de gran estatura, pelambrera larga y con dientes exagerados. 

Expresaba el maporeño Isaias Loreto (+), que El Espanto de "La Colinera" aparecía vomitando fuego en horas nocturnas frente al fundo del ganadero Don Pedro Colina (+), asustando y atormentando a quienes pasaban por el lugar, haciendo estremecer al más "pintado" o valiente.

Relataba José Modesto Márquez (+) ganadero de la época que muchos pobladores, parranderos y llaneros "a caballo" propios y extraños fueron sorprendidos por el espanto caramacateño, y cada narracion del desagradable encuentro coincidían, y algunos contaban hasta sus necesidades fisiológicas obligadas e impostergables.

En las últimas décadas tanto el viejo Caramacate como la temible leyenda del espanto desaparecieron sin retorno. Tiempos aquellos!!!

Foto referencial todos los créditos para su autor.

LA RADIO EN EL VIEJO CARAMACATE


Autor Miguel Barrios M. 

 El 1 de Enero de 1.948 nace la radio emisora La Voz de Apure en onda corta en la ciudad de San Fdo de Apure, pero fue en las décadas de los años Sesenta y Setenta que comienzan los caramacateños a adquirir los primeros radios receptores para sintonizar el novedoso medio educativo, artístico, informativo, cultural y de entretenimiento del momento.

Los aparatos receptores eran "alimentados" con "pilas" y plantas eléctricas "a gasoil" para generar electricidad siendo la primera adquirida por Ricardo Barrios Silva (+) ganadero y propietario de los fundos "El Medano" y "La Haciendita".

Don Pedro Colina (+) un morador de la época en su imaginación no podía entender que desde lo interno de un radio tan pequeño podían hablar tanta gente.

Los viejos caramacateños en los predios o fundos se reunían como "engambres de abejas" en horarios despertinos, nocturno y días domingos para escuchar la programación radial de la Voz de Apure, especialmente los de corte de música llanera por los avisos, mensajes sociales de felicitaciones para los cumpleañeros, bodas, día de las madres, día del padre, nacimiento de bebes, acuerdos de duelos, avisos radiales, riñas de gallos, anuncios comerciales, anuncios de campañas cristianas, entre otros.

Así mismo los caramacateños de la época sintonizaban los programas de Noticias, De Domingo a Domingo con Don Felix Marchena (+), Fiesta Llanera, El programa infantil "Los Potoquitos", Por los caminos de Apure con Isabelita Aparicio, y para los que amaban la historia y temas políticos escuchaban a Don Julio César Sánchez Olivo (+), siendo el programa favorito Amanecer Llanero en el horario de 6 am-8 am. Cada mañana era sintonizado por los moradores mientras ordeñaban, procesaban la elaboración del queso, durante las faenas de las moliendas de caña, y faenas domésticas. 

Los primeros radios receptores adquiridos por los lugareños eran de la marca Telefunken, Vintage Vitrola, Philips, General Electric, Zenith Royal 760, Futaba (dos canales), Grundig, entre otros. En aquella época esta vía de comunicación se expandió de manera masiva que cada caramacateño tenía un radio receptor pegado a la silla del caballo, en la parrilla de la bicicleta, y hasta los canaoneros del caño de Caramacate para sintonizar la programación de la Radio emisora La Voz de Apure 1220 AM.

Los radios escuchas consecuentes y fanáticos a la programación de la única estación radial de la época fueron Teófilo Hernández (+), Isabel Barrios, Cecilio Abreu (+), Fernando "Resorte" Ramos (+), Roso "Coqueto" Velásquez (+), Rafaela Márquez (+), Antonio Cruces (+), Angela Segovia (+), Yolanda Requena (+), María Sofía García (+), y Carlos "Paton" Villazana (+). Humildemente soy el primer Locutor caramacateño con certificado y labore como tal en la desaparecida La Voz de Apure 1220 AM. Tiempos aquellos fama!!

Foto referencial todos los créditos para su autor.

ROMANCE EN EL VIEJO CARAMACATE


 Autor Miguel Barrios 

En aquel ambiente del viejo vecindario de sabanas, picas, caños, lagunas y caminos en las decadas de paz, valores e inocencia las damas se casaban a los treinta años de edad y los caballeros eran sometidos a "berracas" pruebas de faenas de llano por los padres de la novia para demostrar sus cualidades de "hombre completo".

Contaba Roso "Coqueto" personaje caramacateño que "Chepina" era una princesa campesina, con su belleza celestial hacía botar hasta las alpargatas corazones. "Era tan hermosa como la misma naturaleza".

Aquella encantadora doncella sabanera en las noches veraneras sin luna con su amor de magia lograba movilizar en burros, mulas, y caballos a un sin número de jovenes visitantes en busca de su amor sin esperanza alguna.

Entre mormullos de la manada de jóvenes en la visita nocturna, pasaban la noche sin mirar a "Chepina". Parecía un barbasco de

 gabanes en la laguna de Veladero a media noche. 

Vestían de pantalones cortos, camisas manga larga, correas de cuero de ganado, descalzos y sombrero cinco x. En el "Por si acaso" una panela, un pedazo de queso, y una tapara de agua sacada del jagüey. Además cada uno con una carta de amor en el bolsillo para la joven que ni ellos mismos entendían.

Muchos veranos pasaron y ninguno de la manada pudo lograr el amor de la frondosa flor sabanera. Era de costumbre que el novio visitante debía hablar con la novia en presencia de los padres.

"Chepina" contrajo matrimonio con Ramonote en la ciudad de Barinas en la década de los cincuenta; luego de 10 años de noviazgo y la manada de jovenes quedaron viendo la luna.

Foto referencial todo los créditos para el autor.

LA TOTUMA EN EL VIEJO CARAMACATE


por Miguel Barrios M.

Aquellos tiempos no volverán!!!. Recuerdos y nostalgia quedan del viejo vecindario de las sabanas encantadas y del mágico caño navegable, y rico en peces de diferentes formas y colores.

La totuma era parte de la artesania del legendario llanero caramacateño y siempre estaba presente en cada hogar del vecindario como instrumento complementario en la cocina. La misma tenía multiples usos y era muy útil en la rutina diaria.

La totuna se usaba como plato, para la faena de ordeño, tomar leche, agua, jugo de caña y "guarapo de fondo", guardar alimentos, guardar los huevos de gallina, como coladora y "cuchara", para recolectar cosechas, para preparar el quesero la "chucuta" y hasta para bañar el llanero su caballo. También era de uso permanente en el baño de cada hogar de la época. 

La totuma eran de diferentes formas y tamaños dependiendo del uso en el hogar y faenas llaneras.

La totuma era una vasija de origen vegetal procesada de manera artesanal del fruto (denominada tapara) del TAPARO o TOTUMO era un árbol muy abundante en el viejo Caramacate. 

Foto referencial todo el crédito para sus autores.

LA CASA NOTABLE EN EL VIEJO CARAMACATE

 

 

Autor Miguel Barrios M. 

Era realmente una casa notable en el Caramacate de la época. Hoy es un fantasma, una casa muerta, pero llena de nostalgia, anécdotas y recuerdos.

La residencia de la década de los cuarenta era familiar pero se hacían reuniones políticas, velorios de santos, parrandas llaneras, bailes de joropos y celebraciones de matrimonios y bautizos de la época. Contaba con un ambiente adecuado para tal fin. Además había una vieja planta eléctrica a gasoil y un viejo pero potente "Tocadisco". 

De igual manera se realizaban reuniones políticas, de ganaderos y de llanerias. En uno de los corredores anexos reposaba en silencio un baúl repleto de documentos, discos, whisky, monedas de platas, morocotas, armamentos y prendas de oro, y plata. La mansión de la época fue construida de ladrillos, estructura de madera, techo de zinc, puerta externas de hierro y puertas de maderas en los cuartos. Entre los constructores Juan "Gallito" González (+) y Benito Enciso. 

La morada pertenecía hasta su fallecimiento al político, ganadero y agricultor Don Manuel Ricardo Barrios Silva propietario del fundo El Medano y La Haciendita.

La residencia en referencia fue visitada por personalidades, funcionario del gobierno de Marcos Pérez Jimenez, y diversos politicos del partido COPEI.

En la actualidad esta en completo abandono, y rodeada de misterios. Que tiempos aquellos!!! 

Foto: M. Barrios M.

EL MATRIMONIO EN EL VIEJO CARAMACATE

 

Por Miguel Barrios M.

Los pobladores en el viejo Caramacate fueron católicos, apostólicos y romanos. La familia era sagrada para ellos. Los núcleos familiares era numerosos entre quince y veinticinco hijos. Los niños nacían con la asistencia de una "comadrona". Los adolescentes usaban pantalones cortos hasta los dieciocho años y las damas usaban vestidos largos hasta el tobillo y se casaban en su mayoría a los treinta años de edad.

El novio debería de pasar por una serie de pruebas "berracas" exigidas por los padres de la novia. Entre ellas montar un caballo "cimarrón", sacar dos tareas con un charapo amellado, cortar una tarea de leña, enlazar un toro cachilapo, y construir una casa para la novia previamente al casamiento.

La novia era entrenada para los oficios del hogar por su madre desde los diez años. Debía casarse señorita y en caso contrario era devuelta por el novio a sus padres.

Se celebraba el matrimonio civil y luego la parranda con arpa, cuatro, y maracas, acompañado de ternera a la llanera. A los novios los esperaba en la media noche un caballo bien aperado como medio de transporte hacia el nuevo domicilio de los recién casados.

La parranda continuaba entre los invitados y familiares durante tres días con baile de joropo, bebidas y comidas. Queda un matrimonio de la época de 53 años Luis "jupo" Barrios y Bestalia Segovia. Tiempos aquellos!!!

Foto: Carmelo Barrios.

REMEDIOS CASEROS EN EL VIEJO CARAMACATE


Autor Miguel Barrios M. 

Durante la década de los cuarenta los pobladores de la legendaria vecindad tenían fe en la medicina natural. Además de sus propias preparaciones artesanales con fines curativos. Entre ellos usaban un batido de "leche con bosta" para un "picado" de cigarrón o enfermos con sarampión. Para combatir los cólicos se les colocaba una "colilla" de tabaco en rama en el recto. Así mismo daban a los niños y niñas una mezcla de dulce panela, ajo, pasote, y gotas de aceite "el gallo" para revertir los "ataques" de lombrices.

La amebiasis era curada con tomas del agua de conchas de merey herbida. Entre los laxantes naturales usaban la fruta de tamarindo preparado en suero de queso. 

La "sarna" era atacada con una mezcla de aceite de motor, jugo de limón, sumo de hoja de "mapurite" y una papeleta de azufre. Los traumatismos menores eran tratados con capas de barro sobre la zona afectada. Los antibióticos sumistrados cogollos de mango "morado", de guayabo y otros hervidos en agua.

La gripe era combatida con baños de agua de hojas de "mataraton" y cucharadas de manteca de raya, y culebra de "agua". Los dolores de muela solían aplicarle una cura de sumo de la hoja de "jabillo" mezclada con chimo y gotas de "kerosene".

 Para las mordeduras de serpientes se tomaban un preparativo de aguardiante caña con "morrona" y adicionalmente una oración que muy pocos lograban la efectivividad curativa. También esos rezos eran usados para otros males como "mal de ojos", peste y gusano en los rebaños

La hipertensión era controlada con el agua de hojas de guanabano, y los hongos con las hojas "machacadas" de cañafistola con azufre y una cucharada de sal. Para las hemorroides un ají chirere picante tomado a diario durante una la semana. Tiempos aquellos!!!!

jueves, 6 de febrero de 2025

EL MÁGICO CAÑO DEL CARAMACATE


 

Autor: Miguel Barrios M.

El encantador y mágico Caño de Caramacate era hermoso y rico en peces de diferentes especies, tamaños y colores. Fue un ícono para la alimentación y navegación del vecindario. También para el comercio con la pequeña población de San Fdo de Apure en las décadas doradas.


Describía Doña Emiliana Venero (+) que las aguas dulce del recordado caño se adornaban de reptiles, "perros de agua" , sauróptidos, toninas, roedores, cotuas, y manatíes. A las orillas del recordado caño y sobre los árboles se notaban los garceros, pájaros vacos, morenas, carrao, gavilanes, chicuacos, gaviotas, gallitos azul y rojo, oripopo, chenchenas, gallinetas, aguaitacaminos, araguatos, loros, pericos y guacamayas. 


El mágico caño era hijo del caudaloso Río Apure. Se iniciaba desde la actual perimetral norte y sus venas culminaban en las infinitas sabanas del Apure.


Contaba Don Rafael Acosta (+) uno de los fundadores del vecindario que las aguas del caudaloso caño se llenaban de alegría con el paso de bongos, canoas, y curiaras repletas de pescado, queso, productos de caña, cosechas, marranos, ganado, chivos, carbón, leña y madera; remadas con el uso del canalete y palancas "aguas arribas" con rumbo a la pequeña ciudad comercial. 


Narraba Don Rafael Castillo (+) que los navegantes campesinos del caño encantado eran propios y extraños. Aparecían del lejano horizonte llanero, y siempre calculaban la hora con una mirada al sol. En horas nocturnas pocos navegantes criollos pasaban sobre las aguas del caño de Caramacate por el terror al caimán "chucuto". 


Los navegantes campesinos eran de Paso Arauca, El Garcero, Turumba, Los Arrieros, y por ende Los Caramacateños fundadores Victor Hernández, Francisco Valdez, Luis Matías, Ramón Matute, Feliciano Hernández, Jesús Saldoval, José Noriega, Francisco Rangel, Inés Aponte, Ramón Vera, Ramón Diaz, Pedro María Franco, y la leyenda viviente Pedro Manuel Colina López.


La muerte lenta del encantado, mágico y recordado caño comenzó con la construcción de la "Tapa la Burra". Hoy está convertido en un canal de cintura y adornado de ranchos y algunas construcciones ilegales a sus orillas.


Foto referencial todos los créditos para su autor.

miércoles, 31 de mayo de 2023

MIGUEL BARRIOS BRICEÑO

 



 Miguel Barrios Briceño (+). Nació en las sabanas caramacateñas en los primeros días del mes de abril del año 1.943. Sus padres Manuel Ricardo Barrios Silva (+) y Carmen Eulolia Briceño (+). Su niñez y adolescencia transcurrieron en faenas de becerrero, ordeñador, y quesero. Además fue arriero de vacunos y equinos desde el fundo El Medano hacia diferentes zonas del llano venezolano.


Su interés por el llano y las faenas llaneras conllevaron a abandonar sus estudio de 4to grado en la ciudad de San Fdo de Apure, y a los 12 años de edad se encarga de una quesera de su padre en el Sector Las Palmitas. A los 18 años ya domaba caballos "machirros" y era un llanero "recio" y reconocido en las sabanas del Apure.


Más tarde funda su propio predio ganadero denominado "Los Galápagos" y en el año 1.968 contrae matrimonio con la llanera Ana Teresa Márquez (+) hija del llanero legendario Jose Modesto Márquez (+). Padre de 8 hijos y 25 nietos. 


Don Rafael "Rafailito" Rodríguez y otros describen a esta leyenda llanera como un hombre trabajador, noble, honesto, amigo, un "Hombre de mil sabanas y travesías", y su palabra era un documento. 


A finales de la década de los 70 adquiere el fundo La Matiera y se dedica también a la agricultura con la siembra de caña, platanos, y yuca. 


Era parrandero y bailador de joropos; siendo sus parejas Sofía Garcia (+), sus tías Ana de Rojas (+) y Amelia de Leal (+). Además era aficionado a las riñas o peleas de gallos. Su mejor gallo de todos los tiempos "Pajarote".


Fallece en un accidente en el año 2001 a los 58 años de edad. Pero dejó una huella imborrable llena de hazañas del llano, ejemplo de trabajo y conducta intachable en la sociedad apureña desde el viejo Caramacate.


Fuente: Miguel Barrios Márquez 

 
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