
Autor: Hugo Arana PáezA finales del siglo XIX, José González, a quien apodaban Chepito, vivía con su madre en la población de Caño el Diablo, situada entre Uverito y Guayabal, al sur del Estado Guárico, donde el joven tenía un ranchito en medio de un conuquito, donde sembraba frijoles, maíz, auyamas, caña de azúcar, yuca, cambures y topochos; mientras su madre, cultivaba un bonito jardín y una troja donde sembraba ajíes, cebollín, cilantro de monte; asimismo matas medicinales como: brusca, zábila y yerbabuena; por cierto, no faltaba una mata de limón y hasta una aromática matica de orégano para aderezar las carnes; también, la buena señora criaba cochinos, gallinas, pavos, pollos, patos y guineos, de tal manera, que en aquel hogar...